Joseph Stiglitz y los Papeles de Panamá

De Daniel Albarracín (publicado también en daniloalba.blogspot.be)

 

El profesor Stiglitz participó en la comisión de investigación panameña sobre el caso de los papeles filtrados. Hasta que dimitió del encargo por ser un economista honesto que realmente deseaba investigar y dar a conocer la verdad.

Stiglitz afirmó el pasado día 16 de Noviembre que nos encontramos con un régimen fiscal global injusto y detrás de los paraísos fiscales se abre un sector que se basa en elsecretismo para crear una “economía global en la sombra”.

La gran banca de los países aventajados ofrece servicios de “optimización fiscal” para colocar el capital de grandes empresas y fortunas bajo secreto bancario. Le sigue una trama compleja de bufetes, asesores fiscales y jurídicos que facilitan a los propietarios reales (beneficial owners) la posibilidad, bajo anonimato, de llevar sus fondos a paraísos fiscales, operando con una madeja de empresas pantalla, muchas veces filiales instrumentales de grandes empresas, y entidades fiduciarias. Los países asimismo apenas desarrollan registros que identifiquen debidamente a estos beneficiarios reales, y si lo hacen se encuentran o permiten registrar “testaferros”. De existir esos registros, se carece de una coordinación internacional que permita el intercambio adecuado de información. Al final, la jurisdicción fiscal que representa el paraíso fiscal, sólo es la última pieza de un proceso que tiene origen en los países más ricos y sus grupos sociales privilegiados.

Al amparo de este funcionamiento nos encontramos operaciones más oscuras, amparadas en esta opacidad. Se trata del lavado de dinero, el narcotráfico y el terrorismo. Llama la atención que los poderes públicos no hayan tenido gran problema para seguir el camino de los terroristas, pero no empleen sus instrumentos para acabar con estas prácticas e identificar a los responsables, culpables y cómplices necesarios de estos mecanismos globales de evasión fiscal. Sin duda, tenemos delante una oportunidad de intervenir sobre ello, a partir también de la lucha contra el lavado de dinero y el crimen financiero. Sólo basta la voluntad política.

Stiglitz recomienda a la UE avanzar en la regulación y política internacional una serie de iniciativas y medidas aplicadas para atajar el peligro deesta economía global en la sombra. En mi opinión, poco podemos esperar de esto, porque es como pedirle a Trump, un evasor profesional, que ponga medidas contra los paraísos fiscales.

Sí me parece interesante, como dice Stiglitz, desarrollar standards internacionales para mejorar la cooperación e intercambio de información entre autoridades nacionales, identificando a los auténticos beneficiarios mediante registros públicos, se supervise a los múltiples intermediarios, se modifique la regulación de las entidades fiduciarias que permiten ocultar a los beneficiarios reales, y establecer medidas para la protección de los denunciantes (whistleblowers).

Nosotros añadimos que es preciso sancionar y aislar a los paraísos fiscales, sancionar a los países que no cooperan ni armonizan sus mecanismos de control, e investigar a la gran banca que hace de la evasión fiscal un negocio.

Todas estas iniciativas son necesarias para abrir camino a un modelo internacional en el que sea posible armonizar la fiscalidad de los países, paso necesario para contar con una reforma fiscal progresiva favorable a las clases populares.