Miguel Urbán: “La estructura de la Unión Europea favorece la evasión fiscal”

Nota de Yago Álvarez publicada en El Salto el 10 de noviembre de 2017.

En abril de 2016 saltaba el escándalo de los Panama Papers. El Parlamento Europeo creó una comisión para investigar los entresijos de la ingeniería fiscal mundial y proponer cambios regulatorios para evitar que el dinero se siga esfumando en países opacos y con regulaciones fiscales laxas. Un año y medio más tarde, la labor de la comisión parece totalmente descafeinada tras las últimas votaciones y un nuevo y mayor escándalo, los Paradise Papers, vuelven a poner en el ojo mediático el grave problema de la evasión y elusión fiscal.

El eurodiputado de Podemos, Miguel Urbán, ha participado en dicha comisión. Muy crítico con el funcionamiento de Europa, denuncia que se intenta aparentar que se está luchando contra la evasión fiscal pero que “las instituciones y regulaciones europeas están hechas para favorecer a las multinacionales”.

Ha pasado un año y medio desde los Panama Papers. En aquel entonces se creó una Comisión de investigación en el Parlamento Europeo, en la que tú participas. Ahora salta el escándalo de los Paradise Papers. ¿Ha cambiado algo en cuanto a regulación tras esa Comisión?
De momento no. Habrá que ver qué pasa cuando se voten las recomendaciones que salen de esa investigación. Hay todavía muchas presiones sobre el resultado. Además, son solo eso: recomendaciones para que la Comisión Europea o los Estados legislen, pero no son de obligado cumplimiento.

Pero lo que sí que nos sirven son las conclusiones, que nos dan una visión de la magnitud del problema al que nos enfrentamos. Demuestra que esto no es una cuestión coyuntural, sino estructural, que está ligada al momento de capitalismo líquido en el que nos encontramos. Ha habido una intención clara por parte de la gran coalición y de las instituciones europeas de usar esta Comisión como una excusa para mostrar que algo se hacía, pero en cierta medida ha sido un lavado de cara. Un lavado a muchas de las instituciones, bancos, bufetes o países que pasaron por las audiencias de la comisión.

Si algo se ha logrado es darle la vuelta a ese discurso, que el Partido Popular ha intentado meter, de que el problema de los paraísos fiscales (PF) era un problema de los países del Sur. Se ha querido poner el foco en Panamá, Bermudas o Islas Caimán, pero desde la Comisión dijimos que no queríamos visitar Panamá. Queríamos visitar Luxemburgo, Malta, Reino Unido… poner el foco en que el problema lo tenemos dentro de Europa. Hay guaridas fiscales -no me gusta usar el término paraíso que puede tener una connotación positiva- dentro de Europa.

Un dato muy significativo es la cantidad de recursos humanos que utiliza el mecanismo de supervisión, dependiente del Banco Central Europeo, encargado de controlar la propia legislación de la Unión Europea (UE) sobre evasión de impuestos: 0,8. O sea, ni una jornada laboral completa de un único empleado.

¿Qué diferencias hay entre los Panama Papers y los Paradise Papers?
Los de Panamá vinieron bien para mostrar cómo es el mundo de las offshore. Pero Mossack Fonseca era como el todo a cien de los bufetes si lo comparas con los Paradise Papers. Appleby va más allá, nos muestra el mundo tan complejo que hay detrás de la ingeniería fiscal y ha dejado en evidencia, por varios factores, las carencias de la actual regulación.

Uno de esos factores es el del mito de la autorregulación, que tanto ha defendido el Partido Popular en Europa. Los Paradise Papers han demostrado que no sirve, porque Appleby tenía unos altos estándares de autorregulación. Lo que nos indica que hace falta una legislación que regule a los facilitadores de la evasión y la elusión fiscal: planificadores fiscales, bufetes de abogados y los bancos. Sin los bancos todo esto no sería posible, pero en cambio estos pueden operar en PF con total libertad y sin supervisión ni control.

Otro elemento que nos han mostrado son el papel de las empresas pantalla: fundaciones y trusts. Su única misión es esconder a quién pertenece el dinero realmente. En la Comisión de Panamá hemos conseguido meter que se pida que se haga un registro real de propiedad país por país, para desenmascarar y conocer quién está detrás de esas empresas.

El tercer factor a tener en cuenta es que, mientras los de Panamá hablaban solo de ese país, los de Appleby nos muestran que existe una amplia red de guaridas usadas por un gran número de multinacionales. Igual que se necesita un registro de propiedad país por país, las multinacionales deberían hacer una declaración de sus beneficios país por país, para evitar que haya empresas que amasen y deriven millones a los PF evadiendo sus responsabilidades fiscales.

Has hablado de Malta y Luxemburgo, pero ahora empezamos a ver como en los Paradise Papers y desde otros sectores se habla mucho de Holanda e Irlanda.
Está claro que Reino Unido, Luxemburgo y Holanda son los tres campeones de la evasión de impuestos en Europa. Irlanda en menor medida, pero también tiene el foco puesto encima por sus rebajas fiscales a grandes empresas. El problema aquí es que la estructura de la Unión Europea y la libre circulación de capitales dentro de ella facilita que esto pase. Eso, sumado a una devaluación fiscal a la baja, un dumping fiscal, donde Holanda e Irlanda son las campeonas. Ya en los escándalos de los Luxleaks se supo sobre las prácticas de los Países Bajos, pero no ha cambiado nada.

 

¿Qué empuja a un país con una economía sólida y desarrollada, como la holandesa, a hacer ese dumping fiscal?

El problema es que en esta Europa no existe una armonización fiscal. Esto hace que se cree una competencia para atraer a empresas y capitales que siempre es a la baja y donde quien pierde siempre somos nosotros. Hay datos que indican que perdemos un billón de euros al año en recaudación fiscal en toda Europa. Con ese dinero nos olvidaríamos de hacer recortes de ningún tipo. Toda esta evasión y elusión fiscal, están creando más y más desigualdad.

En los Luxleaks se destaparon acuerdos bilaterales entre las empresas y Luxemburgo, los conocidos Tax ruling. Los Paradise Papers han desvelado que Nike tenía un acuerdo con Holanda para no pagar impuestos en diez años. ¿Está haciendo algo Europa para acabar con esos acuerdos?
Intenta demostrar y aparentar que hace algo. Hemos visto algunas sanciones irrisorias, como la de Competencia europea a Apple. Pero realmente no se enfrenta el problema. De hecho, en muchas ocasiones, se legisla en favor de las empresas. Dos ejemplos: existe un mayor interés en hacer acuerdos de doble imposición, que sabemos de sobra que acaban siendo acuerdos de ninguna imposición, porque acaban por no pagar en ningún sitio, que en asegurar que se paga en uno de los dos.

El segundo ejemplo es la poca protección de los whistleblowers, los filtradores o alertadores. El mismo día que saltó la noticia de los Panama Papers, se votaba en el Parlamento Europeo una normativa que desprotege, más todavía, a los filtradores. Antoine Deltour, el filtrador de los Luxleaks,  cuando vio que se iba a votar nos pidió que por favor votáramos en contra, porque la legislación era una barbaridad que los dejaba más desprotegidos si cabía. En vez de hacer legislaciones que promuevan la transparencia y que protejan a estas personas, lo que hacen es legislar a favor de las empresas.

Además, cuando el Europarlamento saca un propuesta encaminada a cambiar de verdad las cosas, como por ejemplo la cuarta directiva europea contra el lavado de dinero, la Comisión Europea (CE) la torpedea. Pero claro, su presidente, el señor Juncker, fue el primer ministro de Luxemburgo y estuvo implicado directamente en el escándalo de los Luxleaks.

Los bufetes de los Paradises Papers actuaban en 19 territorios. 12 de ellos no son considerados paraísos fiscales por el Estado español. Cinco de ellos fueron eliminados hacer tres años por el Partido Popular debido a esos acuerdos de doble imposición de los que hablabas.
Sí, ya pasó con los Panama Papers. En aquel entonces fue el PSOE de Zapatero y Rubalcaba quienes habían sacado a Panamá de la lista de guaridas fiscales. Pero luego fue muy curioso escuchar al ministro de Justicia del Partido Popular, Rafael Catalá, hablando de estas guaridas como lugares con una legislación ‘particular’. Por particular se debía referir al secreto bancario, la opacidad fiscal o al no compartir información con autoridades de otros países.

El problema reside en que hay una connivencia perfecta entre una clase política que debería legislar, desde la CE hacia abajo, con las personas y empresas que evaden impuestos. Hay una lista enorme de personalidades políticas salpicadas por estos escándalos. Por no hablar de las puertas giratorias entre esos legisladores y las empresas o bufetes facilitadores.

El último informe de Oxfam dice que la mitad de la inversión que llega a España viene articulada desde esos territorios y que la inversión de las empresas españolas en ellos se ha multiplicado por cuatro, ¿se sustenta nuestra economía sobre los paraísos fiscales?
La nuestra se está mermando, solo hay que ver los datos de lo que se pierde por evasión y elusión fiscal. Pero es que además tendríamos que ver en qué se invierte. Hay una fuerte inversión de fondos buitres en viviendas y suelo. Se vuelve al ladrillo y se invierte en sectores no productivos.

 

Hace años, cuando se hablaba de paraísos fiscales, principalmente Suiza, la imagen que nos venía a la cabeza era la de un dictador africano que guardaba allí sus diamantes y dinero robado a su país. Ahora podemos ver a Shakira, Bono…
Es lo mismo que he comentado con los países: con esa imagen del defraudador africano se intentaba que pareciera que era un problema del países del Sur. Pero ahora podemos ver con claridad que los mayores defraudadores son de Europa y Estados Unidos. La diferencia es que ahora conocemos los nombres. Es curioso que a la CE, en muchas ocasiones, le preocupaba más que no se conocieran los nombres de los evasores que la evasión en sí o lo que dejábamos de ingresar por ella.

Estamos volviendo a un sistema feudalista, donde los señores feudales no pagan impuestos, tal y como ocurría en aquel entonces. Esa clase aristocrática y feudalista moderna se llama Bono, Messi, Cristiano Ronaldo o también tienen nombres como Nike, Apple o Amazon. Una clase que no solo están por encima del ciudadano medio, sino que también lo está por encima de las pequeñas y medianas empresas. Es una nueva nobleza que se cree que está por encima de la ley. No podemos permitirlo. Hay que combatir a ese sistema posmoderno del feudalismo.

Comisión específica en Europa, grandes escándalos que están poniendo el debate en la opinión pública… ¿Estamos cerca del fin de los paraísos fiscales? ¿O van un paso por delante?
Ojalá solo fueran un paso por delante. Vamos muchos por detrás. Para hacernos una idea, en los Panama Papers se destaparon 213.000 empresas offshore, eso son solo un 0,6% de las que existen en el mundo. Con las de Appleby puede que estemos en el 1,5%. Por lo que, viendo este volumen, estamos muy por detrás de conocer lo que realmente está pasando. Hay unos intereses muy fuertes para que todo eso no se sepa. Estamos viendo lo que quieren que veamos, pero hay mucho más.