Panamá Papers tensó el debate europeo

 Entrevista realizada a Verónica Grondona por IntegreacionSES el 13 de enero de 2017

 La argentina Verónica Grondona asesora desde septiembre pasado en Bruselas al Grupo Confederal de la Izquierda Unitaria Europea (GUE/NGL), un bloque de 52 europarlamentarios provenientes de los partidos progresistas más activos y representativos del Viejo Continente como el Podemos español o el Die Linke alemán. Puntualmente, Grondona aconseja al GUE/NGL cómo actuar en la investigación que el propio Parlamento Europeo desarrolla sobre las implicancias regionales de la filtración periodística conocida como “Panamá Papers”. Economista y con estudios de postgrado en Finanzas, miembro del colectivo Economía Política Para la Argentina (EPPA), asidua columnista en temas fiscales para diversos medios internacionales, Verónica asume en su blog una posición política primigenia “contra el colonialismo económico, cultural e ideológico”.

-¿En qué consiste la investigación llevada adelante por Bruselas para dilucidar las implicancias domésticas del caso Panamá Papers y cuál es tu rol, en ese contexto, con el Grupo GUE/NGL?

-En principio, el Parlamento europeo designó la creación de un comité legislativo para echar luz sobre los Panamá Papers. Puntualmente, el mandato de la investigación se refiere específicamente a la manera en que han sido violadas las normas europeas que regulan la evasión fiscal y también en analizar si las normas son eficientes o no para combatir las irregularidades que se evidenciaron con la filtración de los Panamá Papers. En ese sentido, mi trabajo en Bruselas es como asesora de un determinado bloque político, el grupo de izquierda GUE/NGL, en la estructura administrativa que el propio Parlamento creo para avanzar en la investigación.

Recapitulando, no es la primera vez que la eurozona impulsa un comité para investigar grandes hechos de evasión fiscal. Específicamente, la comisión que investiga Panamá Papers estuvo precedida de otros espacios institucionales que estudiaron, por ejemplo, los LuxLeaks. El interés de la Unión Europea (UE) en crear este tipo de herramientas institucionales nace porque, en este momento, se están discutiendo en el Parlamento una serie de leyes para combatir el lavado de dinero y el financiamiento del terrorismo. En paralelo, el debate institucional para cercar la elusión fiscal emerge porque muchos movimientos sociales, y ciertos sectores políticos, por ejemplo el bloque para el cual trabajo, identifican a las políticas de austeridad de la UE como un correlato de la evasión fiscal existente ya que ambos hechos, las medidas de recorte y la elusión impositiva, terminan beneficiando a los actores económicos más concentrados del Viejo Continente.

-Luxemburgo, Suiza, Inglaterra. Europa parece hoy un bloque muy permisivo con los paraísos fiscales. ¿La creación del comité de investigación busca revertir esa situación?

-Esa discusión se da con dificultades en el Parlamento europeo porque, lógicamente, hay distintos diagnósticos internos de la situación. Esa tensión se expresa también en el comité de investigación. El discurso oficial de las instituciones como la Comisión Europea, que se expresa en las audiencias púbicas realizadas en el marco de la investigación, advierte que el bloque regional ya “hizo todo lo que se podía hacer” contra las zonas offshore. Y que, en todo caso, el desafío pasaría por ejecutar con mayor eficacia las normas implementadas contra la elusión fiscal. Ese es el relato de Bruselas. En cambio, otros grupos políticos del Parlamento, opositores con la marcha económica del bloque, observan que sí hay problemas de control de los flujos evasores e ilícitos en algunos países miembros del bloque. Aparte del conocido caso testigo de Luxemburgo, la filtración de Panamá Papers evidenció como otros países pequeños, caso Chipre y Malta, prolongan las plazas offshore de Europa. Por ese motivo, dentro del marco del comité de investigación se van a realizar misiones de chequeo de información al Reino Unido y Luxemburgo.

-¿La nueva situación geopolítica mundial precipitada por el triunfo de Trump y, en ese sentido, la puesta en suspenso del gran tratado de libre comercio que buscan firmar EE.UU. y Europa, podría influenciar en el curso de la investigación?

-Retomo el concepto anterior, esa arista geopolítica también es decodificada al interior de la Unión Europea de forma distinta por cada bloque parlamentario. El grupo al cual asesoro, por ejemplo, advierte la necesidad de investigar la relación económica con EE.UU. que traslucen los Panamá Papers. Eso lo señalo porque una de las misiones de investigación que se va a desarrollar va a ser, precisamente, en los Estados Unidos. Igualmente, no creo que la actual coyuntura mundial incida en el desarrollo de una investigación que tiene un mandato de plazo muy concreto hasta junio próximo. Eso sí, observo que los partidos conservadores de la eurozona son muy reacios a emitir un informe final que pueda afectar el vínculo financiero con la potencia estadounidense.

-En la lista de Panamá Papers figuran políticos y celebrities, pero pocas multinacionales. Otra cuestión, surgen nombres de diversas nacionalidades, salvo la estadounidense. ¿Te parecen hechos significativos?

-Voy a dar una opinión personal fundada en investigaciones previas que realice en la temática de la evasión fiscal y el lavado de dinero. Pueden estar presentes distintas cuestiones en ese hecho. Por un lado, los periodistas involucrados en estas filtraciones masivas de datos a veces no pueden, por cuestiones legales, revelar información sensible a las corporaciones si antes no demuestran un propósito concerniente al interés público para hacerlo. Esa situación se produjo en Alemania, donde los cronistas corren el riesgo de ser enjuiciados por las multinacionales si, como mencionaba, publican datos vinculados a las corporaciones y no demuestran, antes, un interés público en hacerlo, como exige la normativa europea en ciertos países. Entonces, creo que las multinacionales están involucradas con las zonas offshore pero logran preservarse montando un cerco informativo. Igualmente, no siempre lo logran. Recientemente, se destapó en Europa mucha información sobre cómo las multinacionales del deporte de la talla de Nike utilizan sociedades offshore para pagar por los millonarios acuerdos de publicidad que realizan con los jugadores de fútbol.

Luego, con respecto al tema de las nacionalidades implicadas en Panamá Papers no terminó de dilucidar porque no aparecen grandes personalidades estadounidenses implicadas en el caso. Recordemos que el caso está basado en la actuación del estudio Mossack Fonseca; quizás, las grandes firmas o millonarios estadounidenses utilicen el servicio de otras firmas  para poder eludir al fisco.

-¿Cuánto influye la necesidad del bloque europeo de disputar flujos de inversión a otros grandes actores como EE.UU. o China en la existencia de zonas offshore?

-A ver, los agujeros existentes en relación a la regulación de los capitales son promovidos por la propia Comisión Europea porque, justamente, entienden al marco laxo de gravamen como una oportunidad de atraer volúmenes de inversión extranjera. Igualmente, como lo expresó recientemente Joseph Stiglitz en una de las audiencias públicas que se realizaron por la investigación, no creo que los supuestos beneficios de la laxitud impositiva sean tan significativos en la marcha de la economía. Un estudio presentado en estos días por la ICRICT (Comisión Independiente para la Reforma de la Fiscalidad Corporativa Internacional, donde Stiglitz es parte) demuestra que una política de subsidios desde el Estado es más eficaz para apuntalar el desarrollo que una política de reducción impositiva.

Además, creo que esa laxitud en las normas fiscales le termina jugando en contra a Bruselas porque no le permite ejercer un control severo al financiamiento del terrorismo islámico. En ese sentido, Europol ha revelado que muchas de las cuentas financieras sospechadas de solventar al ISIS están radicadas en el Reino Unido; un país que, precisamente, facilita el ocultamiento de los beneficiarios finales.

-¿Qué opinión te merece la iniciativa ecuatoriana en Naciones Unidas en pos de generar un cuerpo intergubernamental contra las paraísos fiscales? ¿Es significativo que un espacio político con poco peso vinculante como la ONU talle en dichos tópicos?

-El resultado de dicha comisión habrá que verlo con el tiempo. A priori, la propuesta de Ecuador es muy buena. Es necesario, incluso, que otras naciones y bloques regionales sostengan públicamente dicha iniciativa como lo hizo recientemente el South Centre, que es un espacio multilateral muy importante, durante un foro que realizó en Indonesia.  Me parece, eso sí, que ahí hay una tensión política evidente entre algunos espacios multilaterales de Naciones Unidas y la presión que ejercen los países ricos de la OCDE para disminuir el poder de incidencia de la Secretaría General. El analista Tony Figueroa lo expresó muy bien en un artículo suyo donde plantea como la OCDE viene jugando un rol cada vez más influyente en la ONU.

 -En tu blog te definís contra el colonialismo económico, cultural e ideológico. ¿Cuál de esas esferas crees que es más lesiva a los intereses populares?

-Los tres tipos de colonialismos van juntos. En el marco de las ideas económicas es muy importante, precisamente, discernir cuáles son los paradigmas y programas que van a contramano de nuestros propios intereses. En ese sentido, entiendo que el colonialismo cultural siempre es un vehículo estratégico para que los países centrales puedan imponer su hegemonía y visión del mundo.